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Relax - ansiedad

Fórmulas
Muchos la padecen. Sin saber de qué se trata, la sienten e identifican muy fácilmente. Perciben como bloquea, por un lado, y domina por otro, obligándonos a comportarnos de formas que si lo pensáramos no lo haríamos.
Lo que sí se sabe, es que siempre estuvo ligada al tiempo en el cual ocurren ciertas cosas.
El ansioso, no puede esperar.
El paso del tiempo se convierte en una tortura.
Esto provoca una aceleración interna, una excitación general, que puede provocar o unirse a otros síntomas como la angustia, el enojo, la tristeza, etc.
Y otros más físicos como contracturas varias, dolor de cabeza, taquicardia, la lista es extensa.
A través de nuestra experiencia, forjamos una definición que nos pareció que cuadra bastante bien.
“La ansiedad es la tensión que resulta, de la relación entre el tiempo personal y el tiempo que cada cosa tiene asignada para sí misma” (CFBachmann)
Por ejemplo: quiero que amanezca porque tengo algo que hacer en la mañana, pero el tiempo tiene su propio ritmo, no el mío. Al paso del tiempo no le importa si yo estoy apurado, o tengo algo que hacer. La tensión acumulada porque el tiempo no pasa, es la que produce “ansiedad”. Esta genera excitación, nerviosismo, insomnio, falta de paz, intranquilidad, inquietud, etc.
Mi tiempo personal es “ya”. El tiempo que cada cosa o situación tiene asignado para sí misma le es propio de acuerdo a lo que sea. El tiempo que tarda en crecer una planta es tanto, en declarar su amor es tanto, en comer es tanto tiempo, etc..
Puede que los orígenes de la misma sean claros para nosotros, u oscuros y perdidos en la memoria. Puede que necesitemos tratamiento profesional para encontrar su origen. Pero también es cierto que a través de los florales podemos llevar alivio a esta situación del alma.
La ansiedad está relacionada al elemento fuego, y es una emoción que nos ayuda a sobrevivir, está asociada a la supervivencia.
Cuando “las papas queman” y necesitamos acelerar algún proceso para poder resolver algo pronto, la usamos sin chistar. Se vuelve molesta cuando, de tanto usarla, se vuelve en nuestra contra, al no querer retirarse cuando ya no la necesitamos más, quedándonos “ansiosos”.  
La solución es poner de nuevo la conciencia sobre los pies, volver al momento presente. Traer la mente y el alma a este momento, donde todo ocurre ya.
La misma puede ser parte de todos los conflictos habidos y por haber, aunque no obligatoriamente. Si lo es, esta fórmula floral es óptima para mejorar dicha condición y debiera unírsele a las formulas propias del conflicto sufrido.
Por ejemplo, en un caso de Stress causado por Casamiento, de acuerdo al caso podemos usar esta fórmula” unida a la de “Pareja” y/o “Exposición/examen”.
Si la Ansiedad va de la mano de la Angustia, conviene usar junto con la de Protección, que hace que no experimentemos la tensión o el stress por distintos conflictos de forma tan involucrada.
Elaborada con florales de:
Mburucuya: disminuye la intensidad de todas las emociones, reduciendo la exacerbación y la excitación.
Lavanda: reduce la inquietud, la intranquilidad, y la excitación
Diente de león: relaja, descontractura, disminuye la tensión que se somatiza muscularmente
Tilo: reduce la tensión generada por quererlo todo para ayer
Rosa blanca: ayuda a dormir
Conejito amarillo: ayuda a dejar ir la tensión, a no conservarla, a soltarla.
Paraíso: descarga, limpia, protege, disminuyendo la captación de la tensión del entorno.
Pata de buey blanca: reduce la tensión del “tener que”, del exceso de responsabilidad y del perfeccionismo.
Corazón: reduce el exceso de sensibilidad a los ruidos, a los estímulos reinantes alrededor
Trabajar la ansiedad: a la vez que usamos esta fórmula de distintas maneras, podemos hacer algún trabajillo para conquistar la calma.
La ansiedad siempre nos vincula a algún objetivo, el cual es más importante que cualquier cosa que suceda en el presente.
La fórmula de trabajo que proponemos es hacer todo lo contrario. Tenemos un proceso, que conduce al objetivo. Entonces vamos a tratar de ser conscientes más del proceso que del final o del logro.
Tenemos que convertir en “más importante” el “ir yendo, que el llegar”. Si lo logramos habremos vencido a la ansiedad.
Todo trabajo que nos ubique en el presente, de naturaleza sensoria, aparte de serenarnos y ubicarnos en el aquí y ahora, nos dará una sensación de complitud, de que el momento nos completa.  
El sentirnos completos también nos aleja de la ansiedad, cuyo alimento favorito es la frustración y la incomplitud.
La ansiedad se alimenta del futuro. Si te vuelves un ser “del presente” se terminó la ansiedad.
Preguntas para saber si es para usted:
¿Quiere todo para ayer?, ¿le cuesta esperar?, ¿se siente muy nervioso?, ¿apurado?
¿Le cuesta relajarse?, ¿desengancharse del hacer? ¿Contracturas?
¿Stress?, ¿muchas cosas en poco tiempo? ,¿Se queda con la tensión?
¿Se despierta a la noche?, ¿sobresaltado?, ¿angustiado?
¿Se toma todo muy a pecho?, ¿exceso de ser responsable?, ¿dolor del pecho?
Cuando sale en test intuitivo: quiere decir que ya es momento de parar un poco, de adecuarse al ritmo armónico de las cosas, donde todo se produce naturalmente, sin prisa. Puede ser sin pausa, pero sin prisa.
Puede que en este momento de tu vida tengas que prestar más atención al presente, al proceso más que al objetivo.
Puede que por estar excesivamente enfocado en el objetivo, o en lo que falta hacer o terminar o alcanzar, te estés perdiendo lo mejor de la vida.
Relájate, ubícate en el presente, fíjate que hay para ti allí.
Detente. No dejes que la vida lo haga de mala manera, a través de un accidente o de algo inevitablemente fatal, que te obligue si o si a hacerlo.
Igual vas a tener que aminorar la marcha, porque vas fuera del ritmo armónico.
Espero que sea por las buenas.
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