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Caidas - contención

Fórmulas
Caerse implica torpeza, inseguridad, aceleración, rebelión, falta de equilibrio. Y si bien suele echarse culpas al entorno, estas suelen ser las causas reales de las caídas y de los tropiezos. Es muy común tener accidentes cuando nos rebelamos ante una situación que nos parece injusta, o no nos parece por algún motivo.
He visto en ocasiones cuando alguien esta ofuscado y ha contenido dicha emoción, como al tiempo corto han tenido un accidente o se han quebrado una pierna o un brazo.
Aquí hay un dilema de autoridad, me sucede algo, no lo acepto internamente, pero me someto externamente. Estas energías confrontadas son la causa de más de un accidente. Ejemplo, un padre marca un límite muy fuerte al hijo adolescente, el hijo se calla, o contiene, acepta pero por dentro está que arde, con bronca, con sensación de injusticia. Sale luego con su moto y se estrella contra algo. En estos casos no es conveniente dejar salir a la persona hasta haber llegado acuerdos sobre el tema.
Otro de los casos es cuando se intenta que prevalezca una autoridad que no es natural, por ejemplo: un niño de cuatro años quiere hacer lo que el quiere, sin hacerle caso a los padres. Empieza a tirar cosas, a saltar y a correr sin control alguno. Si no hay un alto en esa acción por alguien de autoridad, comienza a caerse, a veces a riesgo muy grande provocando lesiones a veces irrecuperables. Caso claro de falta de contención y sobretodo de acatamiento a la autoridad natural. Y si bien los florales trabajan muy bien en ese campo lo ideal es acompañar con acciones que reubiquen los órdenes de la autoridad en la familia.
El respeto a la autoridad, se desarrolla en los primeros años de vida, e intervienen tanto la madre como el padre en ello, pero fundamentalmente el padre, ya que el mismo es el encargado de brindar protección a la familia. Cuando internalizo esos conceptos de chico, no necesito de grande buscar la autoridad en la policía, (cárcel), en el robo, en la violencia, y puedo ahorrarme muchos malestares en la vida, también a los demás.
El caso de los accidentes que conducen a la muerte es un tema más delicado y no lo trataremos aquí.
En el caso de la gente mayor, se trabajan florales fortalecedores y que aumenten el autocontrol.
En síntesis, la mayoría de las caídas desde el punto de vista de las actitudes personales está relacionada a la disconformidad y falta de aceptación, y por consiguiente rebelión ante la autoridad que se manifieste en dicho momento.
Preguntas para saber si es para usted:
¿Tiene miedo de tener un accidente o caerse? ¿Sufre convulsiones?
¿Se le suelen caer las cosas o tropezar más de lo usual?
¿Necesita sentirse más cobijado, amparado o contenido?
¿Se rebela ante la autoridad internamente, pero no hace nada al respecto?
¿Se orina en la cama? ¿Otros descontroles?

Cuando sale en un test intuitivo: Si la persona es sometida reiteradas veces a conductas en las cuales no está conforme, pero las hace igual, en este caso se producen conductas irregulares, desordenes y desbordamientos, que llevan a tropiezos, caídas y accidentes.
Esta fórmula también se usa en casos de falta de “contención”, aunque la persona no se caiga, al menos por ahora. Tenemos que entender que una caída se produce por un proceso interno en el cual la persona afectada se siente desbordada o tiene una personalidad así (desbordante). En estos casos se necesita una gran contención para evitar caer en el paso siguiente al desbordamiento, que es el accidente, o caída.
Una enuresis o incontinencia urinaria, también es un desbordamiento, y falta de comunicación. Lo mismo la torpeza y la caída de objetos. Lo es también el llanto excesivo, las pérdidas de sangre (hemorragias varias). En síntesis, toda manifestación externa anormal y desmedida, merece el uso de esta fórmula.
La gran maravilla del mundo floral, es poder prevenir, y que lo que puede llegar a ocurrir, no ocurra. Si usted tiene estas características mencionadas, le recomendamos prevenir.
ELABORADA CON FLORALES DE:
Limpia Enojo: siempre en las caídas hay enojo y rebelión previos sin manifestarse. Con esta fórmula limpiaríamos el enojo para que no se exprese en caídas, y reduciríamos la necesidad de rebelión.
Vid: para el que se enoja cuando las cosas no salen como uno quiere. Acomoda el auto liderazgo
Dignific: para salir de la actitud, de pobrecito yo, con todo lo que me pasa, que activa
Zanahoria: para abrirse a nuevos puntos de vista, salir de los caprichos y enojos.
Canela: para cuando uno se cae para llamar la atención y recibir amor
Tomate: para cuando uno está torpe, tropieza, trastabilla, para cuando hay exceso de pensamientos, mucho marote como se le suele decir.
Proteccion: para ampliar el aura protectora. Y sentirse protegido.
Flor del pasto: Para cuando uno no se siente valorado, y hay una necesidad de llamar la atención, que no sea cayéndose, sino valorándose internamente.
Yabuticaba: otorga energía de protección, cobijo y amparo, reduciendo inseguridad y miedos.
Pata de buey blanca: Reduce el orgullo principal causante de caídas.
Cala negra: para limpiar la negatividad, muchas veces adquirida del entorno.
UN EJERCICIO QUE COMO PADRE DE CUATRO HIJOS ME HA SERVIDO:
Un día llego de trabajar a mi casa, y encuentro una situación desastrosa, la que era mi pareja anteriormente me dice que no sabe qué hacer con nuestro hijo de cuatro años (primero) y que le estaba desquiciando. La situación era que no obedecía, tiraba todo al piso, corría por todos lados sin parar gritando. Y me pidió que hiciera algo porque ella no sabía que más hacer. Me detuve a observar la situación, intenté poner límites claros, pero fue en vano, no hubo caso. Lo malo era que se estaba empezando a caer de la escalera y de todo lugar alto que había. Hacía dos días me había enterado de un chico de la misma edad que había quedado cuadripléjico después de una caída, y la situación era la misma que en mi hijo.
Entonces algo se ilumino en mí y me di cuenta que era lo que necesitaba hacer.
Les cuento. Lo abracé y me senté en una reposera de las que se hamacan.  Le cante: “arrorró mi nene, arrorró mi son, duérmase mi niño, de mi corazón”. Enseguida me dijo “no quiero dormir” (eran las 3 de la tarde) y yo seguí cantando abrazándole. Siguió reclamando lo mismo. Empezó a patalear, y yo sin inmutarme seguí cantando y abrazándole sin ceder un milímetro la presión, pero sin enojarme. Quiso empezar a patalear y no lo deje, yo seguí cantándole mientras le hamacaba. Me empezó a pegar, le sujeté los brazos y seguí cantándole el arrorró.

Comenzó a llorar a los gritos, a mares, desconsolado totalmente. Parecía que lo estaba desollando vivo, y simplemente le estaba cantando el arrorró.
Siguió así un rato largo, hasta que de pronto se durmió. Durmió mucho y se despertó a las tres o cuatro horas como si nada hubiera pasado.
Se comportó como el dulce hijo de siempre.
Volvió a suceder una vez más, le hice lo mismo, pero se durmió enseguida sin protestar, y nunca más volvió a ocurrir.
Se sometió a la autoridad natural. Nunca más se volvió a caer.
¿Sorprendente No?
Cuando nació mi segundo hijo, pasó lo mismo a los cuatro años y lamentablemente, pero por suerte tuvo que pasar por la misma experiencia una sola vez. Con mis otros dos hijos ya no fue necesario. Eso no pasó.
Esto es un ejemplo claro, de cómo la contención reemplazó al desbordamiento.  Darle una contención al rio para que no desborde y provoque problemas que a veces pueden ser de difícil solución, y encadenarnos a situaciones de degradación o de violencia.
Lo ideal es buscar la mejor manera de contener, si bien sabemos que un gran fuego solo se apaga con una explosión, siempre es bueno, buscar medios no-violentos, nos sea cosa que dejen saldos negativos, de los cuales luego nos tengamos que arrepentir.
Algunos dicen que cuando alguien de la familia tiene ciertas experiencias y aprende, contribuye con ello al sistema familiar y los demás no tienen que pasar por lo mismo. Y en gral.es hacia adelante, de los padres hacia los hijos y de los hermanos más grandes a los más chicos.
Cuando se arma una familia nueva, (por casamiento, adopción, etc.), se constituye o amplia un sistema familiar, uno nuevo se agrega al que conformamos.
Lo que mejoremos en nuestra propia vida contribuye al mejoramiento del sistema familiar, el resto de la familia hacia delante no tiene que compensarlo a través de sufrimientos o experiencias diversas. Por ello es interesante solucionar las cosas en tiempo y forma. En este caso los florales nos ayudan a mejorar las conductas que nos hacen caer o tropezar en la vida.
Preguntas para saber si es para usted:
¿Tiene miedo de tener un accidente o caerse? ¿Sufre convulsiones?
¿Se le suelen caer las cosas o tropezar más de lo usual?
¿Necesita sentirse más cobijado, amparado o contenido?
¿Se rebela ante la autoridad internamente, pero no hace nada al respecto?          
¿Se orina en la cama?, ¿otros descontroles?
Cuando sale en un test intuitivo: puede indicar propensión a accidentes, estados de torpeza, trastabillar seguido, impedimentos de cualquier tipo.
También se da en caso de que la persona se rebele ante situaciones, y ello le pueda llevar en un futuro a caídas y golpes, o lesiones.
Puede indicar falta de contención familiar o general, desamparo.
También en pérdidas de orina (incontinencia), hemorragias, y otras pérdidas, como ser de órganos
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